- Ese señor es nuestro profesor.
- Algunos veranos vamos a la playa.
- Busca en la segunda puerta del décimo piso.
- Me he comido todo el bizcocho.
- Su casa es muy grande.
- Colocamos muchos albaricoques en la nevera.
- Estas fotografías son de tu pueblo.
- Hoy hace demasiado calor.
- Coloca las tres cajas en la segunda estantería.
- Esas galletas son para mi hermana.
- ¡Qué libro tan apasionante!
- Ninguna persona puede pasar ahora.
- Los globos se han pinchado.
- Cada día pasa el cartero dejando pocas cartas.
- Ese cuaderno cuesta dos euros y este lápiz un euro.
- Ayer vi unas bicicletas en la tienda.
- Un amigo mío vendrá a la excursión.
- A tu fiesta de cumpleaños vinieron bastantes amigas.
- ¿Cuántos caramelos te quedan?
miércoles, 7 de noviembre de 2018
Oraciones para clasificar detrminantes
Etiquetas:
determinantes,
morfología
lunes, 5 de noviembre de 2018
Los pronombres personales
viernes, 26 de octubre de 2018
Solución al ejercicio de plural
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el
paipái – los paipáis
el
regaliz – los regalices
el
rey – los reyes
el
jueves – los jueves
el
reloj – los relojes
el
chalé – los chalés
el
rubí – los rubíes / los rubís
la
caries – las caries
|
el carácter – los caracteres
la tesis – las tesis
el ciprés – los cipreses
la tinaja – las tinajas
el paréntesis – los paréntesis
el bloc – los blocs
la tos – las toses
el régimen – los regímenes
|
Ejercicio de plural
Pasar al plural las siguientes palabaras: bloc, carácter, caries,
chalé, ciprés, jueves,
paipái, paréntesis, regaliz,
régimen, reloj, rey, rubí, tesis, tinaja, tos.
jueves, 25 de octubre de 2018
Género de los sustantivos
Clasificar los
siguientes sustantivos en función de su género:
alcalde, azúcar, cantante, cántaro, cónyuge, fantasma, hermano, héroe, hombre, lomo, mártir, ministro, monarca, oveja, paciente, padre, pianista, portero, primo, profesional, sacerdote, tiburón.
|
Morf. flexivos
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Term. especiales
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Gén. común
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Heterónimos
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Epicenos
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Cambio signif.
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Gén. ambiguo
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|---|---|---|---|---|---|---|
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lunes, 15 de octubre de 2018
Cuestionario del tema 1 (Vicens Vives)
- Los tipos de textos: enumerarlos, definirlos y poner algunos ejemplos de cada uno de ellos. [Pág. 7]
- Completar un mapa conceptual sobre los enunciados, sus clases y sus características.[Ej. 23, pág. 16]
- Completar un mapa conceptual sobre los grupos sintácticos, su definición y sus clases.
[Ej. 23, pág. 16] - Clasificar grupos sintácticos según su núcleo. [Ej. 16, pág. 15]
- Cambiar de sitio los grupos sintácticos en una oración para demostrar su cohesión. [Ej. 20, pág. 15]
- Elaborar grupos sintácticos a partir de una estructura dada. [Ej. 19, pág. 15]
- Analizar grupos sintácticos complejos. [Ej. 22, pág. 16]
- Escribir con letras números cardinales. [Ej. 24, pág. 17]
- Preguntas sobre literatura.
jueves, 11 de octubre de 2018
"Castilla", un poema cidiano de Manuel Machado
El ciego sol se estrella
en las duras aristas de las armas,
llaga de luz los petos y espaldares
y flamea en las puntas de las lanzas.
El ciego sol, la sed y la fatiga.
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos,
polvo, sudor y hierro el Cid cabalga.
Cerrado está el mesón a piedra y lodo...
Nadie responde. Al pomo de la espada
y al cuento de las picas, el postigo
va a ceder... ¡Quema el sol, el aire abrasa!
A los terribles golpes,
de eco ronco, una voz pura, de plata
y de cristal, responde... Hay una niña
muy débil y muy blanca,
en el umbral. Es toda
ojos azules; y en los ojos, lágrimas.
Oro pálido nimba
su carita curiosa y asustada.
«¡Buen Cid! Pasad... El rey nos dará muerte,
arruinará la casa
y sembrará de sal el pobre campo
que mi padre trabaja...
Idos. El Cielo os colme de venturas...
En nuestro mal, ioh Cid!, no ganáis nada».
Calla la niña y llora sin gemido...
Un sollozo infantil cruza la escuadra
de feroces guerreros,
y una voz inflexible grita: «¡En marcha!»
El ciego sol, la sed y la fatiga.
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos
polvo, sudor y hierro, el Cid cabalga.
en las duras aristas de las armas,
llaga de luz los petos y espaldares
y flamea en las puntas de las lanzas.
El ciego sol, la sed y la fatiga.
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos,
polvo, sudor y hierro el Cid cabalga.
Cerrado está el mesón a piedra y lodo...
Nadie responde. Al pomo de la espada
y al cuento de las picas, el postigo
va a ceder... ¡Quema el sol, el aire abrasa!
A los terribles golpes,
de eco ronco, una voz pura, de plata
y de cristal, responde... Hay una niña
muy débil y muy blanca,
en el umbral. Es toda
ojos azules; y en los ojos, lágrimas.
Oro pálido nimba
su carita curiosa y asustada.
«¡Buen Cid! Pasad... El rey nos dará muerte,
arruinará la casa
y sembrará de sal el pobre campo
que mi padre trabaja...
Idos. El Cielo os colme de venturas...
En nuestro mal, ioh Cid!, no ganáis nada».
Calla la niña y llora sin gemido...
Un sollozo infantil cruza la escuadra
de feroces guerreros,
y una voz inflexible grita: «¡En marcha!»
El ciego sol, la sed y la fatiga.
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos
polvo, sudor y hierro, el Cid cabalga.
Etiquetas:
Cantar de Mio Cid,
Edad Media
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